¿Cómo establecer los “objetivos” de una Empresa?

3 Ene 12
Escrito por Marcos Garcia, Comentarios desactivados en ¿Cómo establecer los “objetivos” de una Empresa?

Está claro que las realidades de las empresas están cambiando. Necesitamos apoyarnos en otros valores y formas de manejo.Es muy importante el poder establecer un objetivo, casi lo más fundamental. Es esto lo que motiva a trabajar para llegar a nuestra meta y así darle un significado a nuestro esfuerzo. Además, podemos decir que el marcarnos unos objetivos nos abre una serie de posibilidades a alcanzarlos, pues nos muestran el camino, nos desvela las prioridades, y nos ayuda a planificarnos para poder alcanzarlos.No hay una receta mágica, pero si podemos establecer algunas pautas que nos ayuden a plantearnos los objetivos a conseguir.

1. Establecer objetivos genéricos

Tenemos que poder establecer nuestros objetivos generales,  sabiendo donde nos gustaría llegar, donde está nuestra pasión y sueños, lo que nos gusta realizar, …

Ejemplos de objetivos generales podrían ser: formar una pequeña empresa sólida, con opción a internacionalizarse, a crear valor en determinados apartados, …..

Es muy importante cuando definimos nuestros objetivos generales, que enfoquemos y podamos concretar, no siendo éstos un gran número. Tenemos que evitar la dispersión y focalizar lo más posible. Un máximo numero sería cinco objetivos claros y concisos.

Una manera de poder minimizar objetivos es intentando definir alguno que abarque varios, por ejemplo, si queremos tener una nave y una flota de automóviles, podríamos establecer como objetivo el poder tener una tesorería suficiente.

 

2. Establecer objetivos concretos

Los objetivos específicos, también conocidos como metas, son objetivos concretos y medibles, que sumados nos permiten alcanzar nuestros objetivos generales.

Los objetivos específicos deben ser:

  • alcanzables: nuestros objetivos deben ser ambiciosos, pero realistas, razonables y factibles; debemos tener la creencia de que son posibles y están a nuestro alcance.
  • ambiciosos: deben ser desafiantes, capaces de emocionarnos, casi inalcanzables. Objetivos ambiciosos nos proporcionan una mayor motivación, pero además, en caso de no alcanzarlos, al menos nos permiten obtener un resultado un poco menor, pero satisfactorio.
  • concretos: deben tener una definición clara y precisa, mientras más claros y precisos sean, mayores posibilidades tendremos de alcanzarlos.
  • medibles: deben ser cuantitativos y estar ligados a un límite de tiempo, es decir, saber cuanto y en que tiempo.

Para establecer nuestros objetivos específicos debemos tomar en cuenta nuestros objetivos generales.

De igual forma que en los objetivos genéricos, debemos intentar que sean pocos los objetivos concretos o específicos. Una cifra recomendable es tener como máximo unos cinco objetivos específicos por cada objetivo genérico que hayamos definido.

 

3. Diseñar planes de acción

Una vez establecidos nuestros objetivos, el siguiente paso consiste en diseñar planes de acción que incluyan los pasos o las acciones que vamos a realizar para poder alcanzarlos.

O si nuestro objetivo es tener nuestra propia empresa, podríamos establecer como pasos o acciones a realizar: buscar ideas de negocios, buscar fuentes de financiamiento, hacer los contactos necesarios, buscar un socio, elaborar un plan de negocios, etc.

 

4. Motivarnos a alcanzar nuestros objetivos

Un requisito importante para poder lograr nuestros objetivos es tener una gran motivación o un fuerte deseo de alcanzarlos, sin esto, será más que difícil.

Nuestra motivación o deseo debe ser tan fuerte que lleguemos al punto de comprometernos con alcanzar nuestros objetivos cueste lo que cueste, y estemos dispuestos a superar todos los obstáculos o dificultades que se presenten en el camino.

 

5. Ponerlo todo por escrito

Poner por escrito nuestros objetivos, así como los pasos o acciones que vamos a realizar para poder conseguirlos, nos ayuda en la consecución de nuestros objetivos, ya que nos permite hacer una fuerte declaración de éstos, así como poder tenerlos en cuenta permanentemente.

A la hora de escribir tanto los objetivos como los planes de acción, tendremos que tener en cuenta puntos como los que se indica a continuación:

  • escribir objetivos genéricos: realizar una lista con todos nuestros objetivos genéricos y ordenados por orden de importancia (en la parte superior).
  • escribir objetivos concretos: luego, realizaremos otra lista de objetivos concretos por cada uno de los objetivos genéricos que queremos cumplir.
  • escribir plan de acción: y, finalmente, en una lista aparte escribimos los pasos o acciones que vamos a realizar para poder cumplir nuestros objetivos.

 

Nuestra lista de objetivos debe estar en un lugar (o varios lugares) que siempre miremos, de modo que siempre tengamos presente cuáles son nuestros objetivos y, por ejemplo, recordemos que siempre debemos hacer cosas que nos permitan alcanzarlos, y evitar realizar cosas que nos desvíen del camino hacia su cumplimiento.

Cabe resaltar que nuestra lista de objetivos debe ser flexible, lo que significa que con el tiempo podemos agregarle nuevos objetivos, o modificar alguno, quitarlo de nuestra lista, o cambiarlo de ubicación (al cambiar nuestras prioridades).

 

Lo mismo en el caso de nuestros planes de acción, debemos revisar constantemente los pasos y acciones que vamos a realizar para poder alcanzar nuestros objetivos, y modificarlos o cambiarlos en caso de que no estemos obteniendo los resultados esperados.

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